Ansiedad por la vuelta al cole: cómo la terapia lúdica puede ayudar a los niños a sentirse más seguros de sí mismos
El comienzo de un nuevo curso escolar es emocionante, pero para muchos niños también puede resultar abrumador.
Nuevos profesores. Nuevos compañeros de clase. Nuevas rutinas. Mayores expectativas.
Aunque es normal que los niños sientan cierto nerviosismo el primer día, una ansiedad prolongada puede hacer que el colegio les resulte estresante en lugar de emocionante. A algunos niños les puede costar explicar lo que sienten, mientras que otros expresan su preocupación mediante llantos, dolores de estómago, crisis emocionales o negándose a ir al colegio.
Si tu hijo parece especialmente ansioso a medida que se acerca el inicio del curso escolar, ten en cuenta que no estás solo y que hay ayuda disponible.
En OMNI, nuestros terapeutas especializados en terapia lúdica ayudan a los niños a comprender sus emociones, a reforzar su confianza en sí mismos y a desarrollar estrategias de afrontamiento saludables para que puedan desenvolverse en el colegio con mayor resiliencia.
¿Es normal sentir ansiedad ante la vuelta al colegio?
Sí.
Muchos niños se sienten nerviosos antes del primer día de colegio o durante las primeras semanas de un nuevo curso escolar. Entre las preocupaciones más habituales se encuentran:
Conocer a un nuevo profesor
Hacer amigos
Estar lejos de los padres o de las personas que se ocupan de uno
Mantenerse al día con las tareas escolares
Probar algo nuevo
Adaptarse a las nuevas rutinas
El regreso tras un curso escolar complicado
En la mayoría de los niños, estos sentimientos van mejorando poco a poco a medida que se van adaptando a su rutina. Sin embargo, si la ansiedad se agrava o empieza a afectar a su vida cotidiana, puede que sea el momento de buscar ayuda adicional.
Señales de que tu hijo podría estar sufriendo ansiedad escolar
Los niños no siempre dicen: «Estoy ansioso». En cambio, la ansiedad suele manifestarse a través del comportamiento. Algunos signos comunes son:
Dolores de estómago o de cabeza frecuentes antes de ir al colegio
Dificultades para dormir antes de que empiece la semana escolar
Llorar al dejarlo en el colegio
Negarse a ir al colegio
Aferrarse a los padres o cuidadores
Preocupación constante por cometer errores
Evitar las situaciones sociales
Irritabilidad o arrebatos emocionales
Dificultad para concentrarse
Cambios en el apetito
Necesita que le tranquilicen constantemente
Estos comportamientos no son indicios de que un niño «esté dando problemas». A menudo son señales de que el niño se siente abrumado y aún no cuenta con las habilidades necesarias para gestionar esas emociones.
Por qué los niños suelen manifestar ansiedad a través de su comportamiento
Los adultos suelen ser capaces de expresar sus sentimientos. Los niños aún están aprendiendo a hacerlo.
Es posible que un niño no diga: «Me preocupa que nadie quiera jugar conmigo».
En cambio, puede que se nieguen a vestirse para ir al colegio. Es posible que otro niño ni siquiera se dé cuenta de que está ansioso; simplemente se queja de que le duele el estómago cada mañana. El comportamiento suele ser la forma que tiene el niño de comunicar emociones que aún no sabe expresar con palabras.
Cómo ayuda la terapia de juego a los niños con ansiedad por la vuelta al colegio
El juego es el lenguaje natural de los niños.
En lugar de esperar que los niños se sienten a explicar emociones complicadas, la terapia de juego les permite expresar esos sentimientos a través de actividades que les resultan seguras y familiares.
Mediante juguetes, juegos, actividades artísticas, la narración de cuentos y el juego imaginativo, los terapeutas ayudan a los niños a comprender sus emociones, al tiempo que desarrollan habilidades prácticas de afrontamiento que pueden utilizar tanto en el colegio como en casa.
La terapia de juego puede ayudar a los niños a:
Fomentar la confianza en situaciones nuevas
Probar cosas nuevas resulta menos intimidante cuando los niños practican la resolución de problemas, la flexibilidad y la resiliencia a través del juego.
Aprende formas saludables de controlar la ansiedad
Los niños desarrollan estrategias de afrontamiento adecuadas a su edad, como técnicas de relajación, conciencia emocional y habilidades de autorregulación, que pueden utilizar cuando empiezan a sentirse abrumados.
Practicar las habilidades sociales
Para los niños a los que les preocupa hacer amigos o integrarse, la terapia lúdica les ofrece la oportunidad de practicar la comunicación, el compartir, la cooperación y la resolución de problemas en un entorno acogedor.
Superar las experiencias difíciles
Si tu hijo ha tenido un curso escolar complicado —ya sea por acoso escolar, dificultades académicas, problemas con los amigos u otra experiencia estresante—, la terapia de juego ofrece una forma segura de superar esas emociones sin que tenga que encontrar las palabras «adecuadas».
Aumentar la resiliencia emocional
En lugar de eliminar por completo la ansiedad, la terapia ayuda a los niños a desarrollar la confianza necesaria para afrontar los retos a medida que surgen. Con el tiempo, muchos niños se sienten más cómodos a la hora de afrontar los cambios, resolver problemas y gestionar el estrés cotidiano.
¿En qué consiste la terapia de juego?
A menudo, a los padres les sorprende descubrir que la terapia lúdica no consiste simplemente en jugar libremente. Cada actividad la elige deliberadamente un terapeuta cualificado para ayudar a los niños a:
Expresar emociones
Identificar las preocupaciones
Desarrollar habilidades de afrontamiento
Practicar la resolución de problemas
Fortalecer la regulación emocional
Aumentar la confianza en uno mismo
En función de la edad y las necesidades de su hijo, las sesiones pueden incluir juegos de simulación, actividades artísticas, juegos, cuentacuentos, actividades sensoriales u otras experiencias creativas diseñadas para favorecer el desarrollo emocional.
Los padres también desempeñan un papel importante en el proceso. Los terapeutas ofrecen orientación, comparten sus observaciones y proponen estrategias prácticas que las familias pueden aplicar en casa para reforzar los avances.
Mira nuestro vídeo sobre la terapia de juego
Cómo pueden los padres ayudar a aliviar la ansiedad por la vuelta al colegio
Aunque la terapia puede resultar de gran ayuda, también hay formas sencillas de apoyar a tu hijo durante esta etapa de transición. Puedes ayudarle:
Recuperar las rutinas escolares antes de que empiecen las clases.
Hablar abiertamente sobre el colegio sin restar importancia a las preocupaciones de tu hijo.
Validar sus sentimientos en lugar de intentar «solucionarlos» de inmediato.
Practicar juntos las rutinas matutinas.
Si es posible, visitar el colegio o el patio antes del primer día.
Fomentar hábitos de sueño saludables.
Celebrar los pequeños éxitos y los actos de valentía.
Y lo más importante: hazle saber a tu hijo que es normal sentirse nervioso y que tú estás ahí para apoyarle.
¿Cuándo conviene plantearse la terapia de juego?
Quizá sea el momento de buscar ayuda adicional si la ansiedad de tu hijo:
Dura varias semanas después de que empiecen las clases
Les impide asistir al colegio
Provoca molestias físicas frecuentes sin una explicación médica
Afecta a las relaciones de amistad o al aprendizaje
Provoca frecuentes arrebatos emocionales
¿Le está causando un estrés considerable a tu hijo o a tu familia?
No tienes por qué esperar a que la ansiedad se vuelva insoportable para pedir ayuda.
El apoyo temprano puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades de afrontamiento saludables que les serán de utilidad a lo largo de toda su vida.
Cómo ayudar a tu hijo a empezar el curso escolar con confianza
Cada niño vive los cambios de forma diferente.
Algunos empiezan el nuevo curso escolar llenos de ilusión, mientras que otros necesitan un poco de apoyo adicional para afrontar la transición.
En OMNI, nuestros terapeutas especializados en terapia lúdica ayudan a los niños a comprender sus emociones, a reforzar su confianza en sí mismos y a desarrollar habilidades saludables para afrontar las situaciones mediante una terapia lúdica basada en la evidencia y diseñada específicamente para las mentes más jóvenes.
Si tu hijo está pasando por ansiedad ante la vuelta al colegio, debes saber que hay ayuda disponible. Con las herramientas adecuadas —y el apoyo adecuado— podrá aprender a afrontar nuevos retos con confianza, resiliencia y esperanza.
Porque todos los niños merecen sentirse seguros, apoyados y con ganas de aprender.
SOBRE EL AUTOR
Jenna Pavlik, LCPC, es supervisora clínica de los servicios de tratamiento de adicciones en OMNI, donde supervisa la programación y trabaja en estrecha colaboración con los clientes, tanto a nivel individual como en grupo. Aporta un enfoque colaborativo y centrado en el cliente a su labor de liderazgo y trabajo clínico, con un fuerte énfasis en la conexión, el compromiso y el progreso significativo.
Jenna se sintió atraída por OMNI por su cultura, flexibilidad y profundo sentido de comunidad. Le apasiona hablar con la gente y establecer relaciones auténticas que ayuden a los clientes a alcanzar sus objetivos a corto y largo plazo. Proporcionar una atención personalizada y fomentar un entorno de apoyo son aspectos fundamentales de su trabajo, y encuentra una gran satisfacción en la capacidad de OMNI para ejercer un impacto duradero en las personas y en la comunidad en general.
Fuera del trabajo, a Jenna le gusta leer y pasar tiempo con su familia y amigos. Algunas curiosidades: su color favorito es el rosa, le encantan los días lluviosos y su canción favorita para el karaoke es «Walking on Sunshine».

