Cómo la terapia puede ayudar a los niños y adolescentes que luchan contra la adicción a los videojuegos
Como padre, puede resultar difícil saber cuándo los videojuegos son solo un pasatiempo o cuándo se han convertido en algo más preocupante. Muchos padres acuden a terapia con las mismas preguntas: ¿Mi hijo es adicto a los videojuegos? ¿Los videojuegos están perjudicando su salud mental? ¿Y cómo puede ayudar la terapia?
Los videojuegos en sí mismos no son malos. De hecho, para muchos niños y adolescentes, jugar puede ser una actividad social, creativa e incluso relajante. La preocupación surge cuando los videojuegos comienzan a interferir en la vida cotidiana, las relaciones y el bienestar emocional. Ahí es donde la terapia puede desempeñar un papel significativo.
¿Es la adicción a los videojuegos un problema real de salud mental?
El trastorno por juego en Internet figura actualmente en el DSM-5-TR como una afección que requiere más investigación, lo que significa que aún no es un diagnóstico formal. Sin embargo, los profesionales de la salud mental reconocen ampliamente que los comportamientos problemáticos relacionados con el juego pueden parecerse mucho a otras adicciones conductuales, como el juego.
En la terapia, el enfoque no es etiquetar al niño como «adicto», sino comprender cómo los videojuegos están afectando su funcionamiento.
Las preguntas clave que exploro con las familias incluyen:
¿Los videojuegos interfieren con el colegio, el sueño o la higiene?
¿Su hijo se ha alejado de su familia o amigos?
¿Se están evitando responsabilidades como los deberes, las tareas domésticas o asistir a la escuela?
¿Parece que los videojuegos son el único lugar donde su hijo se siente tranquilo, seguro o exitoso?
Cuando los videojuegos empiezan a afectar negativamente estas áreas, la terapia puede ayudar a descubrir qué está pasando realmente.
¿Cuándo deben preocuparse los padres por los videojuegos?
Muchos padres se preocupan por el tiempo que pasan sus hijos frente a la pantalla, pero el tiempo dedicado a los videojuegos no es el mejor indicador de adicción. Algunos niños pueden jugar durante largos periodos de tiempo y seguir funcionando bien a nivel social, académico y emocional.
Las señales de alerta que pueden indicar un problema más grave incluyen:
Bajada de notas o rechazo escolar
Mala higiene o resistencia al baño.
Alteración del sueño
Aumento de la irritabilidad, la ira o los arrebatos emocionales.
Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
Aislamiento de la familia o los amigos cercanos
Estos signos suelen indicar necesidades emocionales, relacionales o de desarrollo subyacentes, y no solo una afición por los videojuegos.
Cómo ayuda la terapia psicológica con la adicción a los videojuegos
La terapia ayuda a ir más allá del comportamiento y abordar las causas fundamentales del juego excesivo. Para muchos niños y adolescentes, los videojuegos satisfacen necesidades importantes, como la conexión, el control, la confianza o el escape del estrés.
En terapia, trabajamos para:
Comprenda por qué los videojuegos son tan importantes para su hijo.
Identificar los desencadenantes emocionales que conducen al juego excesivo.
Desarrollar habilidades más saludables para afrontar los problemas.
Mejorar la comunicación entre padres e hijos.
Establecer límites realistas y sostenibles en torno al juego.
En lugar de quitarle los juegos de forma abrupta, lo que a menudo aumenta el conflicto, la terapia se centra en un cambio gradual que su hijo realmente pueda mantener.
¿Por qué el cambio gradual funciona mejor que «de golpe»?
Uno de los enfoques más eficaces que utilizo en el asesoramiento es la reducción lenta y estructurada, en lugar de la eliminación completa. Cuando las expectativas son demasiado extremas, los niños suelen experimentar fracasos y se cierran emocionalmente.
Objetivos pequeños y alcanzables:
Generar confianza
Aumentar la motivación
Reducir las luchas de poder en casa
Crear un cambio de comportamiento a largo plazo.
Este enfoque ayuda a los niños a sentirse apoyados en lugar de castigados.
El papel de la familia en el asesoramiento sobre la adicción a los videojuegos
La participación de los padres puede ser increíblemente valiosa, pero debe hacerse con cuidado.
En el asesoramiento, los padres pueden:
Descubra cómo encajan los videojuegos en el mundo emocional de su hijo.
Adquiera herramientas para establecer límites sin agravar el conflicto.
Mejorar la conexión en lugar de la confrontación constante
Comprender cuándo el juego es un síntoma de algo más profundo
En algunos casos, incluso animo a los padres a que jueguen con sus hijos. Esto puede facilitar la comunicación, generar confianza y ayudar a los padres a comprender por qué los videojuegos les resultan tan seguros y gratificantes a sus hijos, especialmente a aquellos que tienen dificultades sociales o emocionales.
¿Qué pasa si mi hijo no cree que los videojuegos sean un problema?
La resistencia es habitual. Muchos niños y adolescentes no consideran que los videojuegos sean un problema, aunque sus padres sí lo hagan. El asesoramiento ayuda a dar autonomía a su hijo sin dejar de abordar las preocupaciones reales.
Mediante técnicas de entrevista motivacional, la terapia se centra en:
Ayudar a su hijo a reconocer el impacto que los videojuegos tienen en su vida
Explorar lo que quieren (más libertad, mejores relaciones, menos conflictos)
Conectando el cambio con lo que más les importa
La terapia no consiste en forzar el cambio, sino en generar comprensión y motivación.
Asesoramiento para la adicción a los videojuegos en OMNI
En OMNI, trabajamos con niños, adolescentes y familias para abordar los problemas relacionados con los videojuegos de una manera compasiva, práctica e individualizada. El objetivo del asesoramiento no es eliminar los videojuegos, sino ayudar a los niños a desarrollar equilibrio, resiliencia emocional y estrategias de afrontamiento más saludables.
Si los videojuegos están causando tensión en su hogar, afectando la salud mental de su hijo o alterando la vida cotidiana, la terapia puede ayudar a su familia a seguir adelante con claridad y apoyo.

